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voki
martes, 30 de abril de 2013
contracte.
El contrato es un acuerdo de voluntades, verbal o escrito, manifestado en común entre dos, o más, personas con capacidad (partes del contrato), que se obligan en virtud del mismo, regulando sus relaciones relativas a una determinada finalidad o cosa, y a cuyo cumplimiento pueden compelerse de manera recíproca, si el contrato es bilateral, o compelerse una parte a la otra, si el contrato es unilateral. Es el contrato, en suma, un acuerdo de voluntades que genera «derechos y obligaciones relativos», es decir, sólo para las partes contratantes y sus causahabientes. Pero, además del acuerdo de voluntades, algunos contratos exigen, para su perfección, otros hechos o actos de alcance jurídico, tales como efectuar una determinada entrega (contratos reales), o exigen ser formalizados en documento especial (contratos formales), de modo que, en esos casos especiales, no basta con la sola voluntad. De todos modos, el contrato, en general, tiene una connotación patrimonial, incluso parcialmente en aquellos celebrados en el marco del derecho de familia, y es parte de la categoría más amplia de los negocios jurídicos. Es función elemental del contrato originar efectos jurídicos (es decir, obligaciones exigibles), de modo que a aquella relación de sujetos que no derive en efectos jurídicos no se le puede atribuir cualidad contractual.
Desde mi ventana.
Siempre una bonita canción,
debe llevar un bonito nombre,
yo suelo ponerle el de la mujer,
que me cuidó.
Sientes que la vida es diferente,
que su mirada es tan ardiente,
como la leña en el fuego,
la sal en la heridas,
cuatro filas bien seguidas
a nuestra boda en el sol,
y ya no sé,
si por naturaleza
o por todo lo que mi madre a luchao por mí,
que ya no hay pájaros en mi cabeza,
ni castillos ni princesas,
ni aquella alergia a las fresas,
ni recuerdo para tí.
Estribillo
desde mi ventana son mas bonitas las noches,
tu eres mi cenicienta,
y todas las estrellas son de colores,
y desde mi ventana añoran los cantaores,
desde aquella triste tarde que murió el arte con lola flores.
debe llevar un bonito nombre,
yo suelo ponerle el de la mujer,
que me cuidó.
Sientes que la vida es diferente,
que su mirada es tan ardiente,
como la leña en el fuego,
la sal en la heridas,
cuatro filas bien seguidas
a nuestra boda en el sol,
y ya no sé,
si por naturaleza
o por todo lo que mi madre a luchao por mí,
que ya no hay pájaros en mi cabeza,
ni castillos ni princesas,
ni aquella alergia a las fresas,
ni recuerdo para tí.
Estribillo
desde mi ventana son mas bonitas las noches,
tu eres mi cenicienta,
y todas las estrellas son de colores,
y desde mi ventana añoran los cantaores,
desde aquella triste tarde que murió el arte con lola flores.
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